Historia de la Escuela
II
En el año 1969 los vecinos de la llamada entonces
prolongación Soublette, el sector El Jabillo y de La Pichona de Catia La Mar,
comenzaron a inquietarse porque sus niños necesitaban un colegio que les
quedara cerca de sus casas, pues el instituto educativo público más cercano era
la escuela municipal “Dr. Alfredo Machado”, ubicada en la plaza El Carmen, a
unos cuatro kilómetros desde La Pichona.
A la sazón se estaba construyendo el nuevo Aeropuerto
Internacional de Maiquetía, y eso ameritó la reubicación de los barrios vecinos
ubicados al norte de la carretera Catia La Mar-Maiquetía, especialmente el
poblado Barrio Santa Eduvigis, mucha de cuya población comenzó a construir
casas en el sector denominado Prolongación Soublette. Así fue como crecieron
los barrios El Jabillo, La Pichona y se creó el barrio La Roraima, tras ser invadida una gran parcela allí ubicada.
Esto hizo necesario que la comunidad se abocara a resolver por sí misma el
problema educativo que aquello significaba.
El primer paso fue dado por cuatro luchadores muy reconocidos por la comunidad, a saber: los señores Raúl Páez, Jesús Pizani, Antonio Durán, Álvarez, además de otros.
El señor Álvarez (+) fue uno de los más duros trabajadores en el proyecto de la escuela concentrada por sus conocimientos de albañilería, pero todos los padres de familia pusieron sus granos de arena en el trabajo constructivo, pues la Gobernación les donó los materiales pero la mano de obra tenía que ser de la comunidad. Trabajaron duramente hombres como el Señor Páez, quien -sin tener niños en edad escolar- trabajó árduamente. El señor Álvarez había edificado su casa de familia exactamente enfrente de la cuchilla de terreno al lado de la quebrada La Zorra donde se edificó el primer edificio escolar; su casa aún está en el lado norte de la quebrada La Zorra, de manera que desde muy temprano se iba a cumplir devotamente con aquella labor voluntaria, Allí viven aún sus descendientes.
Pero mientras se terminaba el modesto proyecto de la Escuela Concentrada, los niños comenzaron a recibir clases en la casa del
señor Raúl Páez, vivienda que aún existe en el sector 1, entre la primera y la segunda
batea, casi frente a esta, o sea, cerca de la actual capilla Virgen del Valle.El primer paso fue dado por cuatro luchadores muy reconocidos por la comunidad, a saber: los señores Raúl Páez, Jesús Pizani, Antonio Durán, Álvarez, además de otros.
El señor Álvarez (+) fue uno de los más duros trabajadores en el proyecto de la escuela concentrada por sus conocimientos de albañilería, pero todos los padres de familia pusieron sus granos de arena en el trabajo constructivo, pues la Gobernación les donó los materiales pero la mano de obra tenía que ser de la comunidad. Trabajaron duramente hombres como el Señor Páez, quien -sin tener niños en edad escolar- trabajó árduamente. El señor Álvarez había edificado su casa de familia exactamente enfrente de la cuchilla de terreno al lado de la quebrada La Zorra donde se edificó el primer edificio escolar; su casa aún está en el lado norte de la quebrada La Zorra, de manera que desde muy temprano se iba a cumplir devotamente con aquella labor voluntaria, Allí viven aún sus descendientes.
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